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Especial sobre la Orden de Alcántara (Dedicado a mi compañero del insti JUANJO, profe de Historia, que es de por allí y quien me ha informado….)

La Orden de Alcántara

La Orden de Alcántara es la Orden Militar y Religiosa más antigua de España, fundada en 1156 en la Beira Alta portuguesa, con el nombre original de Ordem de São Julião do Pereiro.

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Fue creada para luchar contra los musulmanes durante la Reconquista y lograr la estabilidad y control en los territorios recuperados. Su labor oscilaba entre el carácter religioso, representado por los monjes con vida conventual, y el carácter militar, ejercido por los guerreros o “caballeros” que se encontraban habitualmente en campañas contra los musulmanes. Algunas familias de nobles y escuderos apoyaban su causa y financiaban parte de los costes de tal despliegue de personal y recursos.

Tras la reconquista de las tierras ocupadas por los musulmanes y la recuperación de la ciudad de Alcántara, el rey Alfonso IX de León encomendó la custodia de este territorio en un primer momento, a la Orden de Calatrava, que por lejanía renunció a ello, quedando después al cargo de los Caballeros de Julián de Pereiro. Estos últimos trasladaron su sede principal a Alcántara y en el año 1218 la Orden pasó a conocerse como “Orden de Alcántara”.

Constituyó una de las cuatro grandes órdenes militares de la Península Ibérica, junto a las de Santiago, Calatrava y Montesa.

Los miembros de la Orden de Alcántara vestían una túnica de lana blanca muy larga y capa negra, que sustituían por un manto blanco en las ceremonias. Sus símbolos distintivos son el árbol esquemático (el Peral de los caballeros del Pereiro) y la Cruz de Alcántara, formada por cuatro flores de lis entrelazadas de sinople (color verde).

La fundación de la Orden de Alcántara marcó un antes y un después en el devenir de las tierras extremeñas. La ubicación de su sede central en Alcántara convirtió al municipio en el centro neurálgico de batallas, conflictos, encuentros de nobles y reyes y marcó aún más el carácter fronterizo del lugar. Alcántara se constituyó como un foco cultural, religioso, económico y administrativo muy importante. Consecuencia del poder que la Orden llegó a tener durante varios siglos son los conjuntos monumentales que actualmente podemos contemplar en Alcántara, Valencia de Alcántara, Brozas y Zarza la Mayor.

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Incluso el recetario gastronómico, guardado con celo en el Conventual de San Benito hasta la Guerra de la Independencia con Francia, está íntimamente ligado a la cultura culinaria de la Orden.

La Orden de Alcántara, los franceses y el recetario.

Mucha legatilé, mucha fraternité pero los franceses no tuvieron reparos en arrasar con todo lo que pudieron cuando les tocó batirse en retirada y largarse a su tierra, de donde nunca debieron salir…Por aquellos tiempos tampoco ganaban el Roland Garros ni el Tour, más que nada por que no existían, pero ya estaban muy mosqueados. Tal vez por ello se dedicaron a arrasar Europa, a cometer toda clase de barbaridades y a llevarse todos los tesoros que cabían en sus carros. Y como Extremadura también es Europa, para lo malo y para lo bueno, los soldados se esmeraron y mucho. Como sabéis, iglesias, palacios o conventos fueron tomados como cuarteles y establos. Olalá por aquí, sivuplé por allá, pero la tropa se calentaba quemando retablos, libros y muebles.

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Uno de tantos lugares que sufrió los desmanes de la invasión fue el Conventual de San Benito de la Orden de Álcantara, situado en la población del mismo nombre. Allí las tropas de Napoleón destrozaron todo lo que pudieron y en su huida se llevaron numerosos tesoros, entre los que iba incluido el recetario de la cocina de la Hospedería del Conventual. Este recetario se convertiría con el tiempo en el germen de algunos de los más afamados platos de la cocina francesa. Así el gaditano Dionisio Pérez, dedica a este asunto un amplio espacio en el capítulo dedicado a la cocina extremeña de su “Guía del buen comer Español” :

…La residencia de la Orden de Alcántara ha vencido con las recetas de su cocina al tiempo y a la guerra y mientras sus bóvedas se hundían, sus muros se resquebrajaban, sus obras de arte eran destruidas o robadas, su modo de guisar perdices o de aderezar el bacalao y su hígado de pato o foei grass y sus trufas han pasado la frontera, se han incorporado a la cocina francesa que no pudiendo como se verá disimular su origen (…) hacen repetir y glorificar el nombre de Alcántara en los mejores recetarios galos.

En 1807, al comienzo de la campaña de Portugal, la biblioteca de este convento fue saqueada por los soldados de Napoleón, al mando del general Junot, utilizando los preciosos manuscritos que allí se encontraban en la preparación de cartuchos fusileros. Entre estos manuscritos un comisario de guerra encontró el recetario de cocina donde todos los frailes que desde hacía siglos habían estado encargados del sustento de la comunidad fueron escribiendo las recetas de los guisos que aprendían de las cocineras de la comarca o que inventaban ellos mismos. Fue a parar este recetario a manos del general, quien lo envió a su esposa Laura. (…) Divulgó ella este recetario en París y recogió en sus memorias alguna parte (…)

Gracias a esta duquesa hay una receta, el faisán al modo de Alcántara, que tiene un valor histórico indudable…

En resumidas cuentas, hay ciertos indicios de que, efectivamente, la cocina francesa bebió en algún momento del recetario alcantarino (por ejemplo, la palabra consomé procede de consumado, que no es más que una sopa o un caldo) y de que en Alcántara se preparaba desde antiguo el faisán relleno de trufa e hígado de pato con reducción de vino oloroso. En un alarde de patriotismo, solo comparable al valor de los soldados que desembarcaron ante un fuerte viento de Levante en la Isla de Perejil, el bueno de Dionisio se atreve a poner en boca del maestro Escoffier que el famoso recetario fue lo mejor que Francia obtuvo de la guerra. Hombre, ¡eso parece demasiado…!

Más tarde, cuando por fin “echamos” a los gabachos, vino lo de la Desamortización y el pueblo ocupó el Conventual. Años después, Luis Bello en su “Viaje a las Escuelas de España” escribió aquello de: Con las vitelas de los libros de San Benito se han hecho muchos pares de botas de Alcántara…

Así es la historia de España.